LA ECONOMIA ARGENTINA EN 1998

Durante 1998 la economía argentina mostró dos comportamientos claramente diferenciados. En la primera mitad del año las tasas de crecimiento de la actividad fueron superiores al 7% interanual, reflejando gran capacidad de absorción de los problemas financieros mundiales que se habían iniciado a mediados de 1997 con la crisis asiática. En la segunda mitad, especialmente luego del "default" ruso, la incertidumbre que ya había alcanzado a algunos países de la región se propagó sobre la economía argentina. Esta incertidumbre estaba impulsada por el pánico generalizado de los inversores financieros internacionales, que se retiraron en "manada" de los países emergentes sin tomar en cuenta los fundamentos de cada economía en particular.

El default ruso, los serios problemas fiscales de Brasil y la caída de los precios internacionales de los productos exportables, determinaron una fuerte desaceleración de la economía, que durante el segundo semestre creció a una tasa de 1,3% interanual.

Los esfuerzos por mantener el cumplimiento de las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional, sumado a las conversaciones iniciadas rápida y decididamente con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo a efectos de obtener financiamiento de ambos organismos (lo que se logró con éxito y en tiempo récord), permitieron que la Argentina vuelva a ser el primer país emergente en lograr el retorno a los mercados internacionales de deuda.

Hacia fines de año se dio un paso muy importante en materia de políticas estructurales en el área fiscal, con la aprobación de la reforma tributaria, cuyo principal objetivo es disminuir los aportes patronales. Esta reforma amplía la base imponible del IVA, establece un impuesto mínimo presunto sobre las ganancias de las sociedades basado en los activos de las empresas, mejora las normas sobre fijación de precios de transferencia a los efectos impositivos, y establece nuevas normas sobre la posibilidad de deducir del impuesto a las ganancias los gastos en concepto de intereses.

Las provincias y el gobierno federal han convenido en limitar la coparticipación de los ingresos generados por la reforma de los diversos impuestos, a fin de crear un margen de maniobra suficiente para reducir los aportes patronales a la seguridad social.

No obstante la devaluación de Brasil registrada en enero de 1999, las variables monetarias no reflejaron caídas en los depósitos bancarios ni en los préstamos al sector privado, que permanecieron estables. A pesar de su gravedad, en esta oportunidad este hecho externo no impidió que la Argentina siguiera obteniendo financiamiento del exterior. A diferencia de la crisis desatada por México en 1994, la solidez del sistema financiero argentino permitió enfrentar el escenario actual de sucesivas y graves crisis internacionales sin la necesidad de recurrir a medidas recesivas.

Nivel de Actividad

Durante el cuarto trimestre de 1998 se sintió en los sectores productivos el efecto de la crisis que se había originado en Asia, que continuó con la devaluación rusa y terminó afectando a la economía brasileña. La estimación provisoria de las cuentas nacionales para dicho trimestre muestra una caída del 1,2% en la oferta y demanda globales. Mientras que la caída de la oferta fue producto del descenso del 0,5% del Producto Interno Bruto y del 4,1% de las importaciones, por el lado de la demanda global la explicación radica en el comportamiento negativo de la inversión (-4,4%) y de las exportaciones (-2,1%), manifestando el consumo un comportamiento neutro.

Gráfico 1

Analizando con más detalle el comportamiento del PIB, se observan diferencias entre los sectores productores de servicios, que crecieron a una tasa interanual del 2,3%, y los sectores productores de bienes, que cayeron 1,7%, influyendo en éstos últimos los resultados negativos de la industria manufacturera (-4,0%) y de la construcción (-2,4%).

A pesar de la caída registrada en el cuarto trimestre, el año 1998 finalizó con un aumento del 4,2% en el PIB. En este resultado incidió el comportamiento positivo de los primeros trimestres del año, en los que el PIB creció a tasas interanuales de 7,2%, 7,4% y 3,2% para el primero, segundo y tercer trimestres, respectivamente.

Por su parte, el Estimador Mensual Industrial (EMI) mostró en el primer bimestre de 1999 una disminución de 7,1% respecto de igual período de 1998, producto de los descensos del 6,1% en enero y del 8,0% en febrero. Estas cifras permiten anticipar un importante descenso interanual del nivel de actividad en el primer trimestre de 1999, que con la entrada de capitales observada en abril se revertiría a partir del segundo trimestre.

Gráfico 2

Inversión

En el cuarto trimestre de 1998 la Inversión Interna Bruta Fija (IIBF) medida a precios de 1986 mostró, luego de 10 trimestres de suba interanual consecutiva, una caída de 4,4% con respecto al mismo período del año anterior. Sus dos principales componentes, la inversión en construcción y en maquinaria y equipo, sufrieron bajas del 3,8% y 5,0%, respectivamente. Dentro del último agregado se observó un descenso algo mayor en el equipo nacional (-7%), que en el importado (-4,4%).

En cambio, si se considera el acumulado del año, se observa un crecimiento significativo, 7,3% para el total de la IIBF, originado en una suba de 4,5% en la inversión en construcción, y de 9,9% en la incorporación de maquinaria y equipo. En este comportamiento positivo incidieron las altas tasas de crecimiento interanuales registradas en los dos primeros trimestres de 1998 (23,1% en el primero y 12,6% en el segundo), mientras que en el tercero se observó un leve aumento (1,8%), antes de caer en el cuarto.

Para el primer trimestre de 1999 se prevé una mayor reducción de la inversión interna bruta fija, ya que por un lado se observaron importantes bajas en las ventas al mercado interno de automotores (-31% en el primer trimestre) y en las importaciones de bienes de capital (-22% en el bimestre enero-febrero), parcialmente compensadas por la leve alza en los despachos de cemento (1,3% en el período enero-febrero).

Gráfico 3

Mercado de trabajo y niveles de pobreza

En el conjunto de 28 aglomerados urbanos relevados en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) de octubre de 1998, reseñada en el INFORME ECONOMICO N° 27, la tasa de desocupación descendió a 12,4%, nivel menor al registrado tanto en octubre de 1997 (13,7%) como a los valores obtenidos en las dos anteriores encuestas de 1998 (13,2% en mayo y en agosto). Por su parte, la tasa de empleo tuvo un ligero aumento interanual, pasando del 36,5% de la población total en octubre de 1997 al 36,9% en octubre de 1998.

De acuerdo con las cifras del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones (SIJP), en el cuarto trimestre de 1998 se ha registrado un aumento del 2,8% en los puestos de trabajo declarados y una variación positiva del 1,8% en la remuneración promedio, en ambos casos respecto de igual período de 1997. En dicho trimestre se declaró un promedio mensual de 4.435.824 puestos de trabajos, con una remuneración promedio de $ 1.008, incluyendo en este valor el sueldo anual complementario devengado en diciembre.

Gráfico 4

Gráfico 5

De acuerdo con el enfoque de la línea de pobreza, en octubre de 1998 el 18,2% de los hogares del aglomerado Gran Buenos Aires estaba debajo de la misma, 0,8 puntos porcentuales menos que en la medición del mismo mes de 1997.

Precios

En el año 1998 la economía argentina continuó mostrando una marcada estabilidad de precios. Las mínimas variaciones producidas en los precios minoristas fueron incluso inferiores a las tasas de inflación de los Estados Unidos. Adicionalmente, tanto los precios mayoristas como los precios combinados registraron una importante deflación en 1998. Se profundizó así la convergencia con los niveles de inflación internacionales, tendencia que se manifiesta claramente desde 1995.

El índice de precios al consumidor (IPC) subió ligeramente, sólo 0,7%, constituyéndose así en el tercer registro anual más bajo de las cuatro últimas décadas. En los últimos cuatro años la inflación promedio de los precios minoristas también alcanzó al 0,7% anual, valor inferior a la inflación experimentada por la economía estadounidense en el mismo lapso (2,2% anual promedio).

Por su parte, el índice de precios internos mayoristas (IPIM) sufrió una fuerte deflación del 6,3% en el año, cifra que constituye un récord histórico y que prolonga la caída de precios ya iniciada en 1997. El índice correspondiente se encontraba en febrero último al mismo nivel que en octubre de 1994, con lo que la inflación mayorista promedio en los últimos cuatro años fue cero.

Si bien las tendencias deflacionarias existen hoy en todo el mundo, la baja en los precios argentinos es superior a las experimentadas por los Estados Unidos, la Unión Europea e incluso Japón. Como resultado, durante 1998 los precios combinados (IPC e IPIM) retrocedieron 2,9%, valor que es también un récord para el país. Por su parte el índice del costo de la construcción (ICC) no registró variación en 1998 y se encuentra aún por debajo de su nivel promedio de 1993.

En el cuarto trimestre de 1998, el índice de precios al consumidor (IPC) se redujo 0,6%, debido principalmente a la caída del capítulo de Alimentos. También descendieron los precios mayoristas, ayudados por las bajas de los commodities, y de los productos importados. El índice de precios internos al por mayor (IPIM) disminuyó 3,1%. Durante el bimestre enero-febrero de 1999, el IPC subió levemente 0,3%, mientras que en el sistema de precios mayoristas, el IPIM cayó 1,2%. El costo de la construcción no cambió en el bimestre.

En 1998 los precios internacionales de las principales materias primas siguieron su tendencia deflacionaria observada en los últimos dos años, como consecuencia de la menor demanda mundial derivada de las crisis financieras de Asia, Rusia y Brasil. Las bajas acumuladas en promedio se ubicaron en torno del 20% para el precio del trigo, el maíz, y los derivados de la soja. La mayor pérdida la sufrió el petróleo (-33%). Consecuentemente, durante el año 1998 los términos del intercambio se deterioraron 4,3% en promedio, como resultado de una caída de precios de las exportaciones argentinas (-9,4%) superior a la verificada para las importaciones del país (-5,3%).

Gráfico 6

Sector Externo

En este Informe Económico se presentan nuevas series del balance de pagos, que incluyen mejoras y nuevas cuentas en las estadísticas de servicios y rentas, y en la identificación de las transacciones de capital del sector privado no financiero. De tal manera, se presenta una medición más precisa de la cuenta corriente, y una mayor apertura de la cuenta capital y financiera.

Durante 1998 se registró un déficit de U$S 14.730 millones de dólares en la cuenta corriente, U$S 2.694 millones más que en 1997. El 41% de este aumento se explica por el crecimiento del déficit de la balanza comercial, mientras que un 54% del mismo se origina en un mayor déficit de las rentas de la inversión. Sin embargo, a raíz de la continua desaceleración en la tasa de crecimiento de las importaciones, la tasa de crecimiento trimestral del déficit en cuenta corriente declinó de manera constante a lo largo del año.

Las exportaciones aumentaron 8% en volúmenes físicos, no obstante lo cual se produjo un deterioro del 0,9% en el valor exportado a raíz de la caída de los precios de nuestros productos. Por su parte, las importaciones de bienes crecieron 3% en valor, como resultado del crecimiento del 9% en el volumen físico que fue parcialmente contrarrestado por la caída del 5% en los precios. Las rentas de la inversión, por su parte, registraron en 1998 un déficit de U$S 7.608 millones, 23% más elevado que en 1997.

Gráfico 7

Gráfico 8

Los ingresos netos de la cuenta financiera (U$S 17.263 millones), fueron generados por la colocación de títulos, inversiones directas en el país, préstamos de organismos internacionales, y el traslado al Banco Central de requisitos de liquidez constituidos en el exterior. Cabe destacarse que no hubo cambios importantes en la cartera de activos externos del sector privado no financiero. Al igual que en años anteriores, los requerimientos de financiación externa del país fueron cubiertos básicamente con endeudamiento de largo plazo e inversiones directas de no residentes.

Gráfico 9

Finanzas Públicas

El resultado global –base caja– del Sector Público Nacional no Financiero en 1998 fue deficitario en $ 4.073,5 millones, lo cual representa una disminución de $ 246,4 millones con respecto a 1997. El pago de intereses alcanzó en el año los $ 6.660,3 millones, de modo que se registró un superávit primario de $ 2.586,8 millones (en 1997 había sido de 1.468,4 millones).

Gráfico 10

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La mejora interanual del resultado global fue consecuencia del incremento de $ 1.349,4 millones en los ingresos totales, que más que compensó el aumento de $ 1.103 millones en los gastos totales. Los ingresos corrientes tuvieron un incremento interanual de $ 1.576,2 millones (2,9%). En dicha evolución influyeron por un lado el aumento en la recaudación tributaria y, en sentido opuesto, la disminución de las contribuciones a la seguridad social y de las rentas de la propiedad. La disminución de estas últimas ($ 460,4 millones) se debió a que en 1997 esta partida había incluido utilidades del Banco Hipotecario por $ 280 millones, y revalúo por garantías de capital por $ 237,6 millones. Por su parte, los ingresos de capital experimentaron una caída de $ 226,8 millones, básicamente como consecuencia del menor ingreso en concepto de privatizaciones.

Los gastos corrientes se incrementaron en $ 1.130,5 millones por el aumento en las transferencias a provincias y los mayores pagos en concepto de intereses de la deuda pública. La disminución de $ 928,3 millones en los gastos de consumo y operación compensó en parte el incremento en las demás partidas de gastos. El total de gastos de capital es similar en ambos períodos. Como resultado, el gasto total tuvo un incremento interanual de 1,8%.

Mercado de capitales

Los mercados de capitales mundiales mostraron una extrema volatilidad en las cotizaciones a lo largo de 1998. Dada su mayor sensibilidad, los mercados emergentes no escaparon de esta tónica cambiante de los mercados internacionales, y en este contexto se observó en América Latina una marcada retracción en los precios de las acciones y, en menor medida, de los títulos públicos.

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El mercado accionario argentino siguió enmarcado en la importante tendencia decreciente que se inició hacia octubre de 1997 con la llamada crisis asiática. El "default" en Rusia de agosto de 1998 significó un nuevo impulso bajista, y si bien con posterioridad se inició una reacción, ya entrando en 1999 la devaluación en Brasil volvió a aumentar la volatilidad de las cotizaciones de las acciones argentinas.

A pesar de que también se vieron afectados por la creciente volatilidad, en comparación, los títulos públicos tuvieron una mejor performance, incluso respecto de otros países emergentes, evidenciando la buena percepción de los fundamentos económicos argentinos por parte de los inversores. Este reconocimiento le permitió al país continuar financiándose en los mercados internacionales a pesar de la devaluación en Brasil.

Moneda y Bancos

A pesar de la situación de crisis financiera internacional que se manifestó durante buena parte de 1998, las consecuencias sobre el sistema financiero argentino no fueron significativas, y recién cobraron importancia a partir del mes de agosto, con alzas transitorias de las tasas de interés internas, sustitución de los depósitos en pesos por depósitos en dólares, y caída temporal de las reservas líquidas del BCRA.

Los depósitos totales pasaron de $ 68.500 millones en diciembre de 1997 a $ 76.944 millones en el mismo mes de 1998, es decir, un incremento superior a los 8.400 millones (12,3% medido en variación porcentual, 10,9% en el primer semestre y 1,3% en el segundo). Según la encuesta diaria de depósitos del BCRA, a fines de febrero de 1999 los mismos sumaron $ 78.842 millones, o sea $ 1.898 millones (2,5%) por encima de diciembre de 1998, con un incremento de 6,9% en los realizados en moneda extranjera y una caída de 2,9% para los de pesos.

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Los préstamos al sector privado no financiero también crecieron en 1998 (11,7%). Más recientemente, en febrero de 1999 los mismos sumaron $67.847 millones, 1,4% por encima de diciembre de 1998. Por su parte, las reservas internacionales del Banco Central se elevaron en U$S 2.216 millones (9,1%) en 1998. Las reservas líquidas sumaron U$S 24.906 millones a fin de año, con un incremento anual de U$S 2.424 millones.

Este sólido comportamiento de los agregados monetarios es producto de la mayor confianza en el sistema financiero argentino luego de los cambios llevados a cabo en los últimos años, entre los que se pueden citar: fortalecimiento y saneamiento del sistema bancario, mejoramiento de las normas prudenciales (sobre registros de capital, previsionamiento, etc.), de la supervisión y control de entidades, mayor participación de entidades extranjeras, privatización de bancos provinciales, y establecimiento de garantías para los depositantes.

Síntesis

Si bien a principios de 1998 la Argentina había logrado evitar el contagio de la crisis asiática, ya no fue posible evitar el deterioro que el default ruso provocó en la situación financiera internacional y doméstica, con secuelas muy negativas sobre el sector real. Luego de crecer más del 7% interanual en el primer semestre, el PIB aumentó sólo 3,2% en el tercero y se contrajo 0,5% en el cuarto.

No obstante sufrir estas sucesivas crisis externas, cuya magnitud registra pocos antecedentes, la Argentina siguió exhibiendo una situación financiera sólida. En esta oportunidad, la desaceleración de la economía está originada principalmente en factores exógenos, incluyendo una importante caída de la tasa de crecimiento mundial, una significativa reducción de los precios de los commodities y más recientemente, la devaluación del Brasil. Dada la solidez del sistema financiero y los importantes niveles de inversión extranjera directa que se continuaron observando durante el primer trimestre de 1999, se proyecta que la mejora paulatina de la situación económica mundial originará una rápida salida de los actuales problemas económicos.

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