Historias de Nuestro Patrimonio

Homenajear a un personaje como Osvaldo Attila acobija la difícil tarea de seleccionar fragmentos de la rica trayectoria de un hombre apasionado y comprometido que dejo un sello en la historia del arte nacional como creador y maestro. Encontró en la carbonilla la posibilidad de plasmar su mirada del mundo y ese proceso introspectivo, parafraseando al maestro, se materializó a través de “ese juego de relaciones” donde forma y color significan dentro del espacio plástico y comunican aquella experiencia atemporal donde la obra cobra carácter de perpetuidad.
Pluralidad y encuentro conservan en este “universo attiliano”, la obra del maestro, el grupo de discípulos y la puesta en valor de un proyecto cuyo testimonio se aloja en esta geografía que hoy abre sus puertas para compartir aquella “quijotesca” tarea iniciada hace 20 años en el Palacio de Hacienda y cuyo espíritu sigue latente.

 

 

Inicios
Profesor Nacional de Pintura y Maestro Nacional de Artes Visuales, estudió con Naum Goijman, fue alumno de Gramajo Gutiérrez, Ideal Sánchez, Albino Fernández, Antonio Pujía, Luis Barragán, Aída Carballo, Aurelio Macchi, Pablo Edelstein y Osvaldo López Chuhurra.

 

 
El Maestro
Se desempeñó como profesor titular por concurso de la Facultad de Bellas Artes de La Plata. Profesor de la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, nombrado por el Consejo Directivo. Interventor de la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano, Director del Departamento de Dibujo de la Escuela Nacional de Bellas Artes.
En nueve oportunidades votado por el claustro, tres veces presidente de la Sociedad Argentina de Artistas Plásticos (SAAP) por elección, Jurado en mas de cincuenta salones municipales, provinciales y nacionales, en la mayoría de los casos por votos de los participantes.
Hasta el año de su fallecimiento se ha desempeñado como Coordinador del Programa de Recuperación y Conservación del Patrimonio Cultural del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas.

 

 
El Creador
Osvaldo Attila realizó numerosas muestras individuales y colectivas. Sus obras se encuentran en Museos Nacionales (Pinacoteca del Honorable Senado de la Nación, Secretaría de Cultura de la Nación, Salas Nacionales de Exposiciones, Palais de Glace), Provinciales (Museo Provincial de la Ciudad de Quilmes -Donación del Fondo Nacional de las Artes-, Museo Rosa Galisteo de Rodríguez de la Provincia de Santa Fé, Museo de Arte Marino, Provincia de Santa Cruz) y del exterior (Museo de Arte Moderno de Asunción del Paraguay), entre otros.

 

 

Prestigio y

Trayectoria

  • 1º Nacional de Dibujo (1976)
  • 1º Premio del Salón Nacional de Santa Fé.
  • 1º Premio Van Riel.
  • Gran Premio de Honor Presidente de la Nación (1990)
  • Premio Discepolín (PJ Capital) en reconocimiento por su actividad en el área cultural dentro del campo nacional.
  • 2º Premio Bienal de Arte de Morón.
  •  

    Sus

    Acciones

     

    Transcurría el año 1991, cuando en el Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos se avecinaban grandes cambios en lo que luego se llamó “la reforma del Estado”.

    Fue cuando dió a luz el Programa de Recuperación y Conservación del Patrimonio Cultural de este organismo. La sensibilidad por parte de un funcionario de la Subsecretaría de Administración y Normalización Patrimonial, como lo fué el Ing. Manuel González en plasmar su idea del recupero de todos los Bienes Culturales que pertenecía al Ministerio y a todas sus sedes fue la génesis del desembarco de Osvaldo Attila –con todo su potencial artístico- en la esfera de la Administración Publica Nacional. Luego de un incesante y minucioso análisis de distintos postulantes para la coordinación del Programa y el desafío que se vislumbraba en el horizonte de este Ministerio en materia de Patrimonio Cultural, la decisión por parte del Ingeniero Manuel González no pudo ser más exitosa.

    El año 1993 marcó el inicio y un quiebre en el Estado Nacional en lo atinente al recupero, conservación, y promoción del Patrimonio Cultural.
    Un artista del prestigio y con un concepto claro del compromiso que había asumido en la defensa del Acervo Cultural, empezaba a escribir la historia de este Ministerio en pos de la salvaguarda de los Bienes Culturales que son la memoria en su pura esencia.

    El profesor Osvaldo Ernesto Attila ha dejado un legado por demás importante, un camino que fue diseñado de manera clara y contundente, una responsabilidad que atraviesa toda gestión y estructura. Ha dejado el valioso testimonio que cuando los elementos de la patria se definen con vocación de servicio, es la mejor espada de la justicia que nos permitirá construir la historia por nuestros hijos.